Jilguero  (Carduelis carduelis)

El inconfundible y popular jilguero es una de las especies más comunes y extendidas en nuestro territorio, especialmente en el sur y algunos puntos del este peninsular. Ave muy gregaria —sobre todo en invierno—, el jilguero suele agruparse en bandos mixtos con otros fringílidos que nomadean en busca de alimento. En invierno recibimos abundantes ejemplares procedentes de otras latitudes europeas, que se unen a la fracción sedentaria de la población. 

Los jilgueros se distinguen con facilidad por el juego de vistosos colores de su plumaje. En la cabeza muestran una característica careta roja, junto a sendas manchas blanca y negra. Poseen un pico de base ancha, largo y acabado en una fina punta. Su cola es negra, con el obispillo y el extremo distal blanco; además, las plumas más externas de la cola pueden tener amplias manchas blancas. En vuelo se reconocen bien por la presencia de dos amplias bandas alares de color amarillo dorado. No hay dimorfismo sexual fácilmente perceptible, aunque los machos lucen hombros más negros y careta roja más amplia que las hembras. Por otra parte, el plumaje varía notablemente con la edad; así, antes de mudarlo a finales de verano, los volantones carecen de la coloración descrita para la cabeza, pero mantienen las distintivas franjas alares amarillas

La otra especie es Gorrión chillón y Cernícalo primilla

Mayo 2021